La historia de Puma no dista en gran medida de lo vivido por muchas empresas de todos los tamaños, en distintas latitudes. Todo comenzó en Alemania en 1948 cuando Rudolf Dassler, luego de una pelea con su hermano Aldolf sobre los destinos de la empresa familiar de calzado, decidió independizarse. Como les dije, nada que no hayamos escuchado (¡o vivido!) antes. Rudolf fundo Puma. Adolf Adidas.
Ruldof como CEO tuvo siempre claro que el valor de la marca (brand equity) era un factor fundamental en el éxito de la firma. Por tal razón, invirtió cuantiosas sumas de dinero en el patrocinio de jugadores tales como Pele o Maradona, que actuaban como líderes de opinión. Sin embargo, al suceder el primer cambio generacional, Armin, hijo de aquel, decidió hacer de Puma una marca para las masas con precios decididamente accesibles. El efecto generado no fue el mejor, como todos sabemos (les acabo de decir que esta historia no es poco convencional). La marca Puma perdió su valor, su personalidad tan característica (brand diluting).
Bajo el nuevo liderazgo (profesionalizado) la marca recuperó su esencia. La transformación de Puma se baso, fundamentalmente, en su estrategia de branding. Claro, también hubo modificaciones en el producto, la distribución, etc. etc. Pero todo esto jamás habría funcionado si la marca continuaba vacía, sin significado, sin emociones ni asociaciones positivas en la mente del consumidor.
Ahora bien, la conversion de Puma de “marca aguada” (como me gusta llamar a aquellas que presentan las mismas características que el elemento fundamental para la vida: insípida, incolora e inodora) a ícono de la moda casual, no fue justamente casual. He aquí una lista de las acciones tomadas por la compañía que, a modo de lecciones aprendidas, pudiera resultar de utilidad para sus propias empresas:
1) Investigación de mercados para determinar la imagen de marca (focus groups en los principales cinco mercados de la firma)
Resultado: enfoque en el diseño de productos (estilo y moda) que reflejen una percepción de la marca más dinámica y elegante que las demás.
2) Redefinición de la misión de la empresa: “La marca deportiva más deseada en el mundo”
a. Resultado: todos los miembros de la empresa tienen claro el camino a seguir
3) Inversión en Marketing Communications: películas y series de televisión
a. Resultado: no sólo Uds. y yo, sino también los famosos comenzaron a comprar, para uso personal, productos Puma…lo cual hizo que Uds. y yo siguiéramos comprando Puma…lo cual no necesariamente hizo que los famosos volvieran a comprar Puma…en fin…
4) Distribución selectiva en conjunto con otros productos lujosos y de “estilo de vida” (lifestyle). Apertura de puntos de venta exclusivos en las zonas más fashion/nice de las ciudades más cosmopolitas del mundo
a. Resultado: desarrollo de personalidad de marca asociada a lujo, estilo de vida, moda casual (¡no solo deporte! 80% de los usuarios Puma utiliza los productos en su tiempo libre, no durante competición alguna.)
5) Contratación de líderes de opinión (endorsers) y patrocinios (entre ellos, los atletas olímpicos de Jamaica, que por tener no sólo una destreza especial para los deportes, sino también una imagen cool personificaban a la perfección los valores de la marca)
a. Resultado: creación de efecto “yo también quisiera ser como ellos (¡aunque sé que no puedo!)”
6) Retro Marketing o Newstalgia: relanzamiento de los modelos más populares de la marca de las décadas del ’70 y del ’80 (piensen en el New Beetle de VW, el MiniCooper de BMW, el Fiat 500 –un éxito en Europa por estos días-, Kitty, Las Princesas de Disney, etc. etc.)
a. Resultado 1): “¡cuidado, no somos sólo una marca de moda…hay historias de éxito detrás!”
b. Resultado 2): Emotional Branding. “Jugar” con los sentimientos de los consumidores respecto de los “viejos buenos tiempos”.
7) Asociaciones/partnership con empresas que proyectan la misma personalidad/valores de marca
a. Resultado: efecto “dime con quien andas, y te dire quien eres”. Instantánea creación de la imagen de marca deseada, por simple asociación con otras empresas
Quisiera resaltar también un punto que considero crítico: evitar la tentación del overstretching o crecimiento de la marca más allá de los limites impuestos por la imagen y las asociaciones de marca (si los conceptos no están del todo claros, los invito a ver un corto video sobre el tema…Fede, acá si te parece pongo un link a un video que hice al respecto. Caso contrario, lo sacamos. Tu decisión) En palabras del CEO “La imagen de marca de Puma no será comprometida ante la tentación de generar más ventas. Nuestro objetivo no es vender más o ganar más dinero, sino desarrollar una marca cada vez más atractiva y deseada por el consumidor”.
Finalmente, les propongo un ejercicio simple para que diagnostiquen la fortaleza de su estrategia de branding:
a) Escriban la visión y la misión de su empresa
b) Describan los productos/servicios ofrecidos (tanto desde un punto de vista funcional, como desde los beneficios proporcionados al consumidor)
c) Describan el perfil de sus consumidores (incluyendo tanto variables socio-demográficas - edad, sexo, etc. - como psicográficas –actitudes, intereses, estilo de vida, etc.)
d) Definan a su empresa/producto/servicio como si se tratara de una persona (¿sería hombre o mujer? ¿aburrido o divertido? ¿atrevido o conservador? etc. etc.).
e) Analicen la concordancia y lógica entre los cuatro puntos anteriores.
El análisis por supuesto tiene mayor sofisticación, pero puede ser un buen punto de partida para comenzar a cuestionar la lógica en el manejo que están haciendo de sus marcas.
Hasta la próxima.
Dr. Nicolás Kfuri
Director Area Marketing IESDE
Consultor de empresas.
Visiting Professor en universidades de América, Estados Unidos y Europa.
e-mail: nicolas.kfuri@iesde.net
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